Sobre El Intercambio

En tiempos de coronavirus: Carta a los aliados del periodismo de ruptura

Esta es una carta abierta a las personas que conocen el trabajo de El Intercambio, como productora periodística regional transmedia y a las que, sin tener idea de qué hacemos, tienen curiosidad por saber por qué hemos estado tan silenciosas durante la crisis del coronavirus.

Por: El equipo de El Intercambio

Está dirigida a los periodistas, editores, artistas, académicos, fuentes y financistas. Pero, sobre todo, a los lectores que creen que un amor es posible entre los datos, la narrativa y los formatos transmedia para contar fenómenos. Esos que se han cruzado con nuestro trabajo en medios centroamericanos o internacionales. 

 

Porque con ellos hemos venido trabajando en los últimos tres años, bajo el eslogan de periodismo de ruptura. Con esas alianzas diversas, conceptualizamos una forma de entender nuestro trabajo sin encorsetamientos. En tiempos pandémicos, en los que dar explicaciones cuesta -porque la incertidumbre pesa- con esta carta les contamos, en síntesis, quiénes somos, qué hemos hecho y hacia dónde nos dirigimos. 

 

Recordamos hoy que la primera vez que hablamos ante un público, dijimos que el concepto de La Ruptura sonaba a canción de reggaetón, pero que no lo era. Tres años después, pensamos que La Ruptura no es una canción de reggaetón, pero podría serlo

¿Quiénes somos?

El Intercambio es una productora regional de periodismo transmedia sin ánimo de lucro. Somos el brazo periodístico de la organización no gubernamental Centro de Estudios sobre Conflictividad, Poder y Violencia (CENDES), basada en la ciudad de Guatemala. 

 

El equipo está integrado por los periodistas Ximena Villagrán, Elsa Cabria, Oliver de Ros, el programador Ángel Pérez y el diseñador Anto Alarcón. Trabajamos regularmente con los periodistas Alberto Arce y Suchit Chávez. Solicitamos financiación a oenegés y fundaciones para hacer investigaciones y republicamos en varios medios. Nos interesan los proyectos que explican fenómenos más allá de un país. 

¿Qué hemos producido?

Hasta la fecha, hemos publicado seis proyectos periodísticos multiplataforma. El trabajo ha conjugado el análisis de fenómenos regionales mediante investigación social y periodismo de datos. Los temas priorizados han sido enfoque de género, migración, educación, desigualdad y violencia

 

Partimos de datos oficiales para probar (o reformular) nuestras hipótesis y, luego, investigamos en campo. Los datos nos confirman dónde y desde cuándo le sucede algo a las personas. Como por ejemplo: reducción de homicidios, encarcelamiento de menores, desigualdad educativa, falta de acceso a energía eléctrica, cambio en el rol de las mujeres pandilleras o migrantes deportados.

 

Pero no solo hemos hecho productos multimedia, las alianzas nos han permitido explorar el mundo transmedia con exposiciones interactivas en las que el visitante experimenta qué es vivir sin luz, músicos que crean canciones u obras de teatro basadas en no ficción, todo basado en nuestros proyectos.

 

El Intercambio es un emprendimiento innovador en Iberoamérica, que ha recibido financiamiento de Seattle International Foundation, Ford Foundation, Oxfam, Hivos, Internews y ONU Mujeres. El Intercambio busca financiación de proyectos a medio y largo plazo que expliquen la región centroamericana y cuenta con una amplia cartera de medios aliados (Factum, Contracorriente, Plaza Pública, Publinews Guatemala, Vice México, eldiario.es, Contra Corriente, BBC Mundo, Insight Crime, Documented, entre otros) que permiten una mayor difusión del contenido. 

¿Qué estamos haciendo ahora?

Para hacer periodismo de ruptura, hay que hacer muchas solicitudes de acceso a la información pública, varios viajes para investigar y muchas reuniones para lograr nuevas alianzas. Pero la crisis sanitaria por el nuevo coronavirus exige responsabilidad política y social. Y eso se traduce en que estamos en tiempos de países cerrados y unidades de acceso a la información pública paralizadas -esto último porque la mayoría de los países suspendieron los plazos de entrega de información pública como parte de las medidas tomadas-. 

 

Así que estamos pendientes hasta que se abran las fronteras y los sistemas de transparencia gubernamental se reactiven, aunque creemos que el acceso a información pública es un derecho fundamental que no debería ser vulnerado, más aún en tiempos como estos donde toda la sociedad depende de las decisiones de sus gobernantes. 

 

Como productora, nuestro tipo de trabajo implica procesos más largos de investigación y reporteo que un medio diario o una revista. Hablamos de investigaciones que toman de  3 meses a un año. Así que decidimos no sumergirnos en la inmediatez de esta crisis y mantener nuestra mirada regional de temas que podíamos abordar para entender fenómenos. Esa reflexión nos lleva a confiar en que otros medios locales de Centroamérica y México están más capacitados para abordar la cobertura específica y diversa del coronavirus y que, a partir de ahora recomendaremos sus artículos en nuestros espacios y redes sociales. 

 

Cuando Centroamérica empezó a cerrar fronteras, a mediados de marzo de 2020, estábamos organizando cuatro viajes a cuatro países que forman parte de un proyecto que estamos trabajando sobre mujeres centroamericanas migrantes en el sur de México, el primer proyecto de periodismo financiado por la oficina de Guatemala de ONU Mujeres. Habíamos logrado concluir el análisis de datos y de políticas públicas. No pudimos hacer el reporteo de campo y estamos a la espera de hacerlo. También estamos investigando las mejores medidas de seguridad y cuidado para nuestro equipo y fuentes para cuando podamos volver a viajar. 

 

Dejamos congelada la tercera presentación de la revista en vivo Nos Vamos, dirigida por Egly Larreynaga y Alejandra Nolasco, e inspirada en Retorno,  nuestro proyecto multimedia sobre deportados a Centroamérica. Nos Vamos es un muy buen ejemplo de qué entendemos por La Ruptura: periodistas y actrices sobre un mismo escenario, profesionales hablando entre sí de qué significa ser centroamericano.

 

No solo pensamos en nuevos formatos, también nos interesa entender el ecosistema de medios regional. Hasta ahora, El Intercambio había medido sus resultados de audiencia alcanzada a través de los resultados de audiencias de los medios de comunicación aliados. Pero el monitoreo no incluía la medición del impacto cualitativo, que analiza el impacto de las publicaciones en la agenda pública y en los individuos. 

 

Por eso, con el financiamiento de Seattle International Foundation y el apoyo de más de una decena de medios aliados, estamos trabajando en una herramienta de medición de impacto cualitativo llamado elimpact.io. El rastreador ha sido concebido para que los medios veamos más allá de los clicks y las audiencias y logremos medir los cambios que provocan nuestras coberturas y los temas que creemos importantes. 

¿Qué queremos hacer después?

No sabemos cuándo exactamente será después de esta pandemia. Estamos seguros que nuestra forma de contacto deberá cambiar, que nuestras estrategias y los temas que nos importan serán distintos, pero sabremos cómo hasta que hagamos un nuevo análisis de la situación y sepamos cómo nos transformará como sociedad.

 

A corto plazo, queremos dedicar lo que nos queda del 2020 para terminar nuestros proyectos, publicarlos y arrancar aquellos que dejamos en el tintero.  Estamos en conversaciones con financistas para nuevas investigaciones que queremos empezar. Pero sabemos que está siendo un año difícil y tenemos que ser pacientes, además sabemos que hay muchos medios de comunicación que podrán atravesar una crisis financiera.  

 

También estamos hablando con personas a las que conocimos en nuestras investigaciones -nuestras fuentes y los protagonistas de las historias que contamos-  para entender cómo la están pasando en sus distintas realidades. Porque nos preocupa que las decisiones políticas arbitrarias o autócratas estén teniendo efectos adversos en la sociedad. Estas conversaciones serán publicadas en nuestras redes sociales, como una manera de aportar información a esta crisis. 

 

Echamos de menos viajar porque es la parte más sustancial de nuestro trabajo, esa en la que comprobamos que todos los resultados detrás de una base de datos tienen personas e historias más profundas de las que conocemos. Queremos volver a viajar, queremos mancharnos los zapatos de barro, como diría nuestro amigo y editor Alberto Arce. A veces nos hemos reído de esa expresión, por su aparente pedantería, pero en estas semanas de desconcierto y desconsuelo, entendemos mejor por qué es tan importante el barro en las suelas.

 

Queremos pensar nuevos formatos transmedia y estamos más que dispuestas a hacer nuevas alianzas, así que somos todo ojos y oídos, si tienen alguna propuesta. Tenemos ganas de aprender a bailar La Ruptura, tenga el ritmo que tenga, con todos los aliados que se quieran sumar.